4 consejos para maridar vinos y helados

Gastronomía 19 de agosto de 2018
El vino y los helados se llevan bien, mejor de lo que muchos pensamos
volvoreta

Es un interesante ejercicio sensorial gracias al contraste entre el punto cálido que siempre ofrecen las bebidas con alcohol y lo frío del helado. ¡Qué diferencia hay entre un sorbo de vino tras haber probado una porción de queso cremoso y entre un sorbo de vino tras una cucharada de helado de fresa!

Si piensas en ampliar tu propuesta para maridar vino y postres, te proponemos varios consejos para elegir bien los vinos para tomar con helados. Apunta y prepárate para disfrutar de nuevas sensaciones gastronómicas.

1. Taninos, ¿para qué los quiero?


Los principales perjudicados del frío son los taninos. Por lo tanto, es mejor evitar los vinos tintos y maridar los helados con vinos blancos o rosados. El maridaje de vino y helados supera casi todas las barreras excepto la de los taninos, que quedan excluidos de este nuevo abanico de sensaciones.

2. Blanco y en botella…


Muchos de los helados que tomamos son elaborados a partir de leche, y la mayoría de preparaciones lácteas se adaptan mejor al vino blanco. Así, pues, escoge vinos blancos para los helados que lleven leche.

3. Los polos opuestos no se atraen


Los helados con leche son también más dulces (tienen mucho azúcar). ¿Cómo neutralizamos el exceso de azúcar? Con más azúcar. Los mejores vinos para maridar con helados dulces son los vinos dulces tipo Jurançon o Sauternes, o del Loira, o incluso los Tokaj de Hungría. Suelen ofrecer una bella vivacidad sin quedar anulados.

4. Sorbetes que tan bien nos hace


Es probable que, después de una copiosa comida seguro  prefieras un sorbete a un helado cremoso. En tal caso, disfruta doblemente de él maridándolo con un vino rosado, ya que aportará la vivacidad necesaria para equilibrar la suavidad del sorbete. Además, sus aromas frutales amplificarán los del sorbete, ofreciéndonos una explosión de frescura y suavidad encantadora.

Fuente : Unvinus