Pagaron fortunas en un remate de vinos

Noticias 20 de julio de 2016
Hubo vinos franceses, españoles norteamericanos y argentinos, el denominador común fue que se trató de vinos de guarda, algunos con varios años cuando no décadas transcurridos en las cavas.
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Buenos Aires.- La tradicional casa de remates porteña Saráchaga fue nuevamente el escenario de una subasta de vinos de lujo, en la que hubo lotes de vinos del mundo que alcanzaron los 75.000 pesos, e incluso un lote de vinos argentinos -viejas cosechas de Estiba Reservada- saltó de 37.000 a 70.000 como resultado de la puja.Vinos franceses, españoles norteamericanos y argentinos, el denominador común fue que se trató de vinos de guarda, algunos con varios años cuando no décadas transcurridos en las cavas.

¿Cuáles fueron las estrellas de la velada? Un lote de que incluía varios clásicos franceses (Château Margaux, Château Mouton Rothschild, Château Lafite Rothschild y Château Latour) y al norteamericano Caymus partió de 45.000 pesos para cerrar en 75.000: otro que incluía las cosechas 1993, 1994, 1995, 1996 y 1997 de Estiba Reservada, de la bodega argentina Catena Zapata, se vendió en 70.000, mientras que un lote de este mismo vino, pero de añadas más recientes (1999, 2001, 2005, 2007, 2008 y 2009) pasó de 36.000 a 42.000 pesos.

Valores más moderados lograron en la tradicional casa de remates de Recoleta un lote compuesto por cuatro botellas de Vega Siclia Alion 2007, procedente de Ribera del Duero (España), y otro con cuatro botellas del ya legendario Weinert Estrella Malbec 1977 (Argentina). Ambos partieron de una base de 8000 pesos, y se vendieron en 10.000 y 9000 pesos, respectivamente.

Pero, ¿quiénes son hoy los compradores de estos vinos de lujo? 'Los compradores de vino en remate son consumidores experimentados, que entienden de vino -señala Juan Nelson, asesor de la tradicional casa de remates de Recoleta-. Son personas que están a la búsqueda de lo escaso. Valoran el sabor del vino evolucionado por el paso de los años, están dispuestos a pagar el valor de la guarda y toman riesgo al comprar botellas que fueron guardadas por terceros. Por eso el crecimiento de esta modalidad de venta depende de que haya personas o instituciones que inspiren seguridad. La seriedad y el prestigio de las organizaciones que ofrezcan estas rarezas es la garantía de su estado de conservación'.

Al mismo tiempo que los vinos de guarda ingresan a las casas de subasta argentinas, los vinos argentinos comienzan a decir presente en las casas de remates del mundo. Nelson remarcó incluso la buena performance que están logrando algunos vinos argentinos en las subastas de las grandes casas 'Los vinos argentinos comienzan a verse en las subastas mas importantes -dijo-. Un Nicolas Catena Zapata cosecha 1997 fue comprado en 1000 dolares la botella en la ultima subasta de Morrel, uno de los comerciantes mas importantes de New York (Estados Unidos). Nuestros vinos logran venderse a los mas altos precios'.

Fuente: Diario de Cuyo