LO QUE ESCONDE EL AROMA DEL VINO

Pueden ser una grandísima fuente de información si sabemos interpretarla de manera correcta.
Aroma-del-vino-vinoteca

Imaginemos que estamos realizando una cata a ciegas. En este caso para saber ante qué tipo de vino nos encontramos, los aromas resultarán cruciales. A través de los aromas primarios podremos saber las características de la zona en la que se cultivó el vino así como la variedad con la que ha sido elaborado.

En este sentido, hay algunas variedades muy vinculadas con una clase de fragancia en particular. Los vinos de Bobal, por ejemplo, desprenden múltiples aromas a fruta roja madura como fresas y frambuesas con algún matiz herbáceo. En cambio, los vinos de Cabernet Sauvignon emiten fragancias a bayas maduras como arándanos, moras, frambuesas, grosellas negras, mezclados con flores, especialmente violetas, mientras que los vinos de Merlot experimentan un mayor recuerdo a ciruelas y confitura de bayas rojas combinadas con chocolate y pimienta verde.  De igual modo, los vinos blancos como los elaborados con la variedad Sauvignon Blanc presentan aromas más cítricos como a limón, lima o pomelo.

Aunque hay que tener en cuenta que no se trata de una regla fija, cada región vitivinícola, con sus particularidades de suelo y clima, otorga a la vid un carácter único.

También es importante detectar los aromas secundarios del vino, aquellos que se producen después de la fermentación alcohólica, que nos brindarán información acerca de su elaboración.

Otro de los datos que nos puede proporcionar el aroma del vino es si ha sido sometido a un proceso de envejecimiento o no, debido a que los vinos de crianza manifiestan aromas terciarios como consecuencia de su exposición a la barrica, los cuáles suelen estar relacionados con la madera.

A modo de resumen, podemos decir que a través del aroma del vino conseguiremos saber la variedad de la uva, hacernos una idea sobre el sistema de elaboración que se ha empleado y conocer si ha sido envejecido.

Te puede interesar