Las añadas y la calidad de los vinos

La añada de un vino se refiere al año de la recolección de las uvas con las que se ha elaborado dicho vino y suele venir señalada en la etiqueta, más que en la contraetiqueta. Las añadas se clasifican como excelentes, buenas, regulares… Pero, ¿según qué criterios? ¿Y hasta qué punto determinan la calidad del vino?
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Las añadas se determinan por las condiciones climatológicas concretas del año en la zona vitivinícola donde se elabora el vino. Así, se considera que una buena añada ha de tener buena insolación con lluvias moderadas, más bien tirando a escasas, y repartidas a lo largo del año.

Las cartas de añadas recogen la calificación de las añadas de las zonas vitivínicolas, calificándolas como excelentes, buenas, regulares o malas. Esta calificación la emiten los Consejos Reguladores de las denominaciones de origen y se determinan en función de la media climatológica de la zona que abarca la denominación de origen. Para ver la carta de añadas de la las Denominaciones de Origen de Vinos Españoles del año 1998 al 2014 podés clicar aquí, en la web de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivínicolas.

La calidad de los vinos y las añadas

La calificación de la añada ofrece una información orientativa de la calidad del vino. Sin embargo, cabe recordar que las añadas se refieren a la media climatológica de una zona, sin tener en cuenta los microclimas. Así, por ejemplo, una añada se puede calificar como regular en determinada denominación de origen por causa de algunas heladas, pero estas no afectan de igual modo a todas las viñas de una zona, ni tiene en cuenta los microclimas, por lo que puede haber parcelas donde las uvas no se hayan visto afectadas y den buenos vinos.
A su vez, la añada no tiene nada que ver con la plenitud de un vino. Esta se determina por el proceso de crianza que éste haya seguido, en función del análisis de la uva hecha por el enólogo o enóloga, y la decisión de crear a partir de la misma vinos jóvenes, de crianza, reserva o gran reserva. Cada uno de ellos alcanza su plenitud en un momento diferente, aunque pertenezcan a una misma añada.

Fuente: http://www.cocineando.com/

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